Los Derechos Humanos no Tienen Fronteras

¿Cuál es la situación de ciudadanos bolivianos y bolivianas respecto a la emigración?

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia estima que hay 2'107.660 ciudadanos bolivianos y bolivianas están viviendo fuera de nuestras fronteras, casi el 20% de toda la población. Argentina alberga a casi el 60% de emigrantes bolivianos, mientras que en España vive el 16/% y en Estados Unidos el 12%. Los tres países reciben a casi el 90% de los/as emigrantes bolivianos/as.

2'107.660 ciudadanos bolivianos y bolivianas están viviendo fuera de nuestras fronteras, casi el 20% de toda la población.

Toda movilidad humana tiene derecho a demandar los servicios de salud, educación, pensión, oportunidades laborales, y otros tanto en el país receptor como en el expulsor, sin embargo en algunos países no se respeta esos derechos.

El y la migrante boliviana y boliviano aporta al país, a través de las remesas familiares, según los datos del Banco Nacional de Bolivia en el año 2000 las remesas eran de 92 millones de dólares, y ha subido sistemáticamente a 884 millones de dólares para el año 2008. Solo las remesas que provienen de España representan entre el 8 y 10% del PIB del país.

Respecto a la Acceso a la salud sexual y reproductiva

Las mujeres migrantes bolivianas comienzan su maternidad más temprano y tienen una fecundidad más elevada que las argentinas. Entre las adolescentes de origen boliviano de entre 15 y 19 años, residentes en la frontera de Argentina, el 35,8 por ciento ya han sido madres[i].

Las mujeres migrantes bolivianas comienzan su maternidad más temprano y tienen una fecundidad más elevada que las argentinas.

Las mujeres bolivianas en Argentina muestran una escasa autonomía en las decisiones reproductivas, relegan el cuidado de la propia salud, y tienen poca predisposición a realizarse controles y seguimientos. Esto se refleja en la alta incidencia de cáncer de cuello uterino, y en que situaciones como embarazos adolescentes no deseados y abuso sexual, estén más agudizadas en el caso de las jóvenes de origen boliviano[ii].

El acceso de poblaciones bolivianas emigrantes a servicios de salud, particularmente a la salud sexual y reproductiva, continúa siendo un desafío.

Existe una situación de tráfico de personas en la frontera con Argentina, con o sin fines de trata, que resulta en explotación laboral, no sólo de adultos sino también de niñas y adolescentes bolivianas -particularmente para servicio doméstico- en otros puntos del país.

A pesar de lo que establece la nueva normativa migratoria en Argentina, hay obstáculos para la atención de los migrantes y la entrega de medicamentos en forma gratuita, pese al solo requisito de mostrar el documento nacional de identidad.

 

Migrar no es un delito, es un derecho

 

¿Qué podemos para que los derechos humanos se cumplan más allá de la nacionalidad?

La migración es producto de las desigualdades entre los países, y mientras esas desigualdades existan, los procesos migratorios continuarán existiendo, porque desde que existe la humanidad, existe la migración. Sin embargo, es posible tomar acciones efectivas para que personas que emigran puedan establecerse en un marco de derechos humanos, aportando al desarrollo de sus países de destino, sin discriminación y con acceso a las mismas oportunidades que la población nacional. Para ello los Estados nacionales deben priorizar acciones como estrategias y campañas de comunicación, en aeropuertos, terminales, puntos fronterizos, y principales ciudades de destino de emigrantes. El énfasis de los mensajes debe apuntar al conocimiento de derechos en condición de migrante, e información de referencia.

¿Qué se puede hacer en materia legislativa?

Bolivia debe priorizar la aprobación de la Ley de Migraciones, aún en construcción. La Ley debiera contener un capítulo especial referido a reinserción de retorno de migrantes, especificando mecanismos de reinserción económica, social, específicamente, acceso a la salud pública, al sistema educativo-escolar, con una visión integral para la familia.

¿Cuáles han sido los avances más importantes en el país hasta la fecha?

Se ha conformado la Mesa Interinstitucional de Migraciones, en la que participan gobierno, sociedad civil y la cooperación internacional. La Mesa está liderizada por el Ministerio de Relaciones Exteriores.

En el marco de la cooperación internacional, el UNFPA y AECID han apoyado investigaciones y estudios sobre aspectos socio-culturales y demográficos, y de salud reproductiva; así como la elaboración de materiales con información en salud que incluyen datos de las oficinas de migración en Argentina donde los ciudadanos migrantes bolivianos y bolivianas pueden hacer sus trámite regulatorios. También se han fortalecido los mecanismos de coordinación institucional entre Argentina y Bolivia, a través de la definición de líneas estratégicas por país y conjuntas, y la presentación de avances y propuestas para la sustentabilidad de la iniciativa, teniendo como marco tres reuniones binacionales entre Argentina y Bolivia, que han trabajado específicamente en el acceso al servicio de salud sexual y reproductiva.

¿Qué experiencias de otros países podrían inspirarnos?

Uno de los avances más significativos no solo a nivel regional sino también mundial, es la propuesta de la República Argentina, que ha reconocido los derechos humanos y universales sin importarla nacionalidad o situación migratoria de las personas. La nueva Ley de Migraciones 25.871 reconoce el derecho de los/as extranjeros/as a la migración, a la igualdad de trato, al acceso no discriminatorio del emigrante y su familia a servicios sociales, bienes públicos, salud, educación, justicia, trabajo, empleo y seguridad social e información.

La situación irregular de un/a) extranjero/a no puede impedir que sea admitido/a como estudiante en establecimientos educativos; tampoco se puede denegar el derecho a la salud y atención sanitaria.

Tener Documento Nacional de Identidad no es requisito para el ejercicio de estos derechos.

Por otro lado, existen escenarios internacionales como la Conferencia Sudamericana para las  migraciones - CSM, conformado por muchos países de la región, cuya décima reunión se realizó el año paso en Bolivia como presidencia Pro Tempore.

En la última CSM realizada este año en Brasil, se declaró la importancia y guía que representa el Plan Sudamericano de Desarrollo Humano de las Migraciones, en especial sus ámbitos de acción, las iniciativas propuestas por la Secretaria Técnica y los compromisos asumidos por los gobiernos parte de la CSM para su implementación durante los años 2011- 2014, así como el significativo aporte de las personas migrantes al desarrollo social, económico, cultural y educativo en los países de acogida, además de los efectos positivos que las dinámicas migratorias producen para el bienestar y desarrollo de los países de origen, subrayando, en particular, que las remesas de los migrantes son resultado de economías personales que no pueden ser consideradas como ayuda para el desarrollo.

Enlaces relacionados


[i]CEPAL/CELADE, Courtis C., Liguori G., Cerrutti M., Migración y Salud en Zonas Fronterizas: el Estado Plurinacional de Bolivia y la Argentina, 2010.
[ii]UNFPA, Cerrutti M., Salud y Migración Internacional: mujeres bolivianas en la Argentina, 2010.
Share/Save