Diez de 339 municipios son frágiles a más de una amenaza climática

Estudio. Udape identifica la pobreza como el factor que genera más vulnerabilidad

El estudio Vulnerabilidad Poblacional al Riesgo de Desastres en Bolivia identifica diez municipios como altamente vulnerables a más de una amenaza climática: inundación, sequía, helada y granizada. La investigación la hizo Udape con base en el Censo 2012 y con apoyo de UNFPA.

Chacarilla y Papel Pampa, ambos municipios de La Paz, son altamente vulnerables a las inundaciones, heladas y granizadas; Calacoto y Caquiaviri, también de La Paz, a las sequías, granizadas y heladas; al igual que El Choro, Corque y Turco, en Oruro; Betanzos, Ravelo y Pocoata, de Potosí, a las sequías y heladas, según Rolando Gonzales, de la Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas (Udape).

“Todos los municipios están amenazados, pero estos diez son altamente amenazados”, reiteró Gonzales, a tiempo de agregar que en términos sociodemográficos, de producirse un desastre, estos diez municipios tendrían mayor impacto que los otros 329.

El estudio, con fuente en el Censo de 2012, fue presentado ayer en el marco del Plan de Acción del Programa País, suscrito entre el Gobierno y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), en el que Udape realizó la investigación con un enfoque que mide las características sociales, económicas y físicas de la población, a partir del Indicador Bayesiano de Vulnerabilidad Poblacional (IBVP).

Según la investigación, 20 municipios (de La Paz, Oruro, Potosí, Chuquisaca, Cochabamba, Pando y Beni) son altamente vulnerables a inundaciones; 19 municipios (de La Paz, Potosí, Chuquisaca y Cochabamba) tienen alta vulnerabilidad a sequías; 20 municipios (La Paz, Potosí, Chuquisaca y Oruro) a granizadas y 14 municipios (La Paz y Oruro) a heladas.

En el estudio se utilizaron 23 variables que consideraron seis factores de vulnerabilidad: la exposición, las condiciones de vida, infraestructura, diferencia entre grupos sociales e información y prevención. En todos resalta la pobreza como aspecto para generar la vulnerabilidad, explicó Gonzales.

Pobreza. Para Ana Angarita, representante de UNFPA, la identificación de áreas geográficas de las zonas de mayor vulnerabilidad ayudan a establecer quiénes, en esa población, están en mayor riesgo y cómo actuar. “Es un estudio que nos da mucha información, nos ilustra acerca de cómo hacer trabajos de prevención y protección, y tomando en cuenta que son las mujeres quienes son las más expuestas en estas situaciones”, señaló. Angarita destacó la información expuesta en ocasión al Día Mundial de la Población, celebrado el sábado.

Según Gonzales, a partir de estos datos se puede crear resiliencia ante las amenazas naturales. A raíz de los fenómenos climáticos ocurridos en lo que va del año, hasta abril se registraron 37.024 familias afectadas en 120 municipios de los nueve departamentos. Solo en Pando, el número de familias damnificadas llegó a 1.189, ubicadas en 25 albergues.

Efectos en desastres

Violencia

Según UNFPA, a raíz de las inundaciones en Cobija (Pando), en marzo de este año hubo un intento de violencia sexual a una menor con discapacidad en uno de los albergues habilitados. La comunidad alertó y pudo evitarse el hecho. Sin embargo, la madre de la niña quedó con el temor.

Fragilidad

Las mujeres de todas las edades son más vulnerables a la violencia sexual por la pérdida del entorno y el hacinamiento en albergues y campamentos.

Diferencias

UNFPA identificó que existe una mayor vulnerabilidad de niñas porque en los albergues se prioriza la distribución de alimentos al niño varón.

El invierno provoca al menos ocho decesos

Wilma Pérez

Franz L. (29 años) fue hallado muerto la madrugada de ayer por hipotermia. Al igual que este caso, la Policía recogió el cadáver de otras siete personas que perecieron por dormir en la calle expuestas al frío del invierno, que persistirá hasta septiembre. La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) informó que el deceso del joven se debió a que salió de su casa en la madrugada y se quedó dormido en las gradas. “Se procedió al levantamiento legal de esta persona y se presume que él murió por intoxicación alcohólica y enfriamiento corporal”, se reportó en la Red Uno.

El anterior fin de semana, la Policía de Sucre también realizó el levantamiento de tres cuerpos. Las personas eran bebedoras consuetudinarias y al no tener acceso a los albergues ni a los cajeros de los bancos, que fueron ocupados por otros indigentes, se quedaron a dormir en la calle.

En El Alto, desde mediados de junio hasta la fecha suman cuatro personas fallecidas por enfriamiento. Los cadáveres fueron recogidos de la Ceja y la zona 16 de Julio, todos ellos eran alcohólicos. Aunque no se reportaron decesos en Oruro, los indigentes evitan quedarse en las calles pasadas las 21.00, sobre todo los del norte de Potosí, que recurren a albergues.

Vientos causan una muerte en Santa Cruz

Iván Condori

Los fuertes vientos registrados la noche del domingo y la madrugada de ayer en la ciudad de Santa Cruz cobraron la vida de una persona y causaron la caída de árboles, techos y gigantografías. “El hecho más lamentable se dio sobre la avenida G77 y octavo anillo. Un mototaxista, de 22 años, habría perdido el equilibrio por una fuerte ráfaga y fue a dar contra la punta de la acera. Se golpeó la cabeza, lo que le provocó un traumatismo que derivó en su muerte”, informó el comandante de Tránsito, José Luis Ramos.

Según la versión de testigos, esta persona circulaba a gran velocidad. El hombre pertenecía a la línea de mototaxistas que hacía el recorrido a la urbanización el Dorado.

Debido a las fuertes ráfagas de vientos que soporta la capital oriental, la Unidad Municipal de Emergencia (UME) atendió varias llamadas de emergencia como el del mercado Abasto, cuyos comerciantes se llevaron un susto al ver cómo el tinglado se derrumbó. Solo se registraron daños materiales.

Así también en la avenida San Aurelio y tercer anillo un árbol cayó sobre un letrero publicitario, y lo mismo ocurrió en la zona de Canal Isuto, entre tercer y cuarto anillo. En el Plan Tres Mil un tronco cayó sobre un carro de comida. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología informó que mañana mejorará el clima, pero el miércoles se prevé un descenso de temperaturas, además de lluvias y tormentas eléctricas en Santa Cruz por el ingreso de un frente frío.

Ana Guzmán, pronosticadora del Senamhi, indicó que los fuertes vientos dejarán de sentirse en Santa Cruz, pero en Oruro y Potosí se replicará la alerta roja. “Se pronostica vientos moderados a fuertes, de dirección oeste, con intensidades entre 40 a 80 kilómetros por hora, desde el lunes hasta la noche del martes”, explicó.

Fuente: La Razón

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