Naciones Unidas: Sin Igualdad de Género, no hay Desarrollo Sostenible

 

La Paz,  7 de marzo.- La Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y Empoderamiento de las Mujeres – ONU Mujeres y el Fondo de Población de las Naciones Unidas – UNFPA, en conmemoración del Día Internacional de la Mujer – 8 de marzo, hicieron un llamado a redoblar los esfuerzos para avanzar en el logro de la igualdad de género en el país, enfatizando que “no habrá desarrollo sostenible posible sin igualdad de género”.

El 27 de septiembre de 2015, los 193 Estados Miembros de las Naciones Unidas, entre ellos  Bolivia, aprobaron y se comprometieron a trabajar para el cumplimiento de los objetivos y metas de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un nuevo horizonte para la transformación de nuestras sociedades que aborda retos fundamentales como la pobreza, la desigualdad y la violencia contra las mujeres.

Los 17 Objetivos y 169 metas trazadas consideran la igualdad de género de manera transversal. El Objetivo 5 plantea de manera específica el desafío de “Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas”. Este desafío implica eliminar todas las formas de discriminación, de violencia -entre las que se encuentran las que atentan contra la vida y la dignidad de la mujer como son el feminicidio y la violencia sexual-,  pero también velar por el cumplimiento de los derechos de las mujeres, garantizar el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluidos los de planificación de la familia, información y educación, y la integración de la salud reproductiva en las estrategias y los programas nacionales  , así como su participación plena en todos los niveles de decisión. También implica garantizar políticas públicas, recursos y normativas que reconozcan el fundamental aporte que realizan las mujeres a la sociedad en su conjunto.

En este sentido, plantearon que se requiere tomar medidas y establecer mecanismos institucionales y financieros en los ámbitos nacional y subnacionales, y nuevas e innovadoras formas de asociación, coordinación y colaboración entre las entidades gubernamentales, la sociedad civil, el sector privado y otros actores del desarrollo.

“Todavía hay brechas para el ejercicio de derechos entre hombres y mujeres. 6 de cada 10 mujeres están insertas en la economía informal, los hombres siguen ganando 1,5 y 4 veces más que las mujeres por el mismo trabajo, en el ámbito educativo todavía no se ha logrado un acceso igualitario, principalmente a la educación secundaria”, afirmó la Experta en Planificación Estratégica de ONU Mujeres, Elizabeth Salguero.

Asimismo, indicó que si bien son notables los avances logrados en cuanto a participación política, con la paridad en el legislativo plurinacional y los legislativos departamentales y municipales, todavía queda el reto de seguir fortaleciendo la democracia en las instancias ejecutivas, principalmente en cuanto las alcaldías (donde sólo hay un 8% de alcaldesas mujeres) y en las gobernaciones donde no se cuenta con ninguna gobernadora mujer.

“Hay dos problemáticas urgentes que requieren atención para garantizar un desarrollo integral de la vida de adolescentes y jóvenes en el país: la prevención del embarazo no deseado y la violencia contra la mujer, especialmente la violencia sexual”, señaló la Representante de UNFPA, Ana Angarita.

En 2013, se registraron más de 90 mil embarazos en mujeres menores de 20 años, lo que significa que se produjeron 246 embarazos por día en ese rango de edad. “Ser madre adolescente significa llevar un embarazo y un parto solitarios, en muchos casos dejar de estudiar, acceder a un trabajo digno, lo que aumenta su vulnerabilidad frente a la pobreza, la exclusión y la dependencia”, remarcó Angarita.

Es un desafío pendiente el encontrar las vías para fortalecer el financiamiento, poder de decisión y capacidad del mecanismo nacional para el adelanto de las mujeres y contar con estadísticas oficiales que evidencien el estado de situación y progresos que se van dando en este sentido.  Transformar los patrones socioculturales que discriminan y subordinan a las mujeres es sin duda otro aspecto que demanda acciones concertadas.

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