La Paz, 2 de octubre 2025.- En el evento “Diálogos de la Juventud Boliviana: Tecnología y Cultura de Paz” celebrado hoy, destacó la alta valoración de la población juvenil boliviana como actoras y actores de cambio y construcción de la cultura de paz.
Pablo Salazar Canelos, Representante de UNFPA en Bolivia hizo un llamado urgente a invertir en la juventud para aprovechar la oportunidad que brinda la "ventana demográfica" del país en un dividendo de desarrollo. Salazar, en su discurso principal, señaló que es crucial dar las condiciones a las juventudes para fortalecer su participación y exigibilidad de sus derechos, convirtiendo así lo que llamó una "oportunidad histórica" como es el "bono demográfico", en una realidad tangible para superar las desigualdades sociales.

Destacó que, con 4.1 millones de personas entre 10 y 29 años (el 36% de la población), Bolivia vive un "bono demográfico" histórico. Precisando en la importancia de este momento al afirmar que es una oportunidad para la inversión estratégica desde la exigibilidad de derechos de las juventudes y puede ser altamente beneficioso si es aprovechado por una "generación dueña de su cuerpo, su futuro y sus derechos”.

Salazar expuso los desafíos que enfrentan las juventudes para el ejercicio de sus derechos. En ese marco presentó la historia de Daylín, una joven lideresa de la ciudad de El Alto. “Yo no quiero repetir esa historia” fue la afirmación de Daylín Calatayud, al reconocer que existe una herencia generacional que busca romper. Su abuela fue madre a los 15 años y su propia madre a los 18. En criterio de Salazar, la declaración de Daylín encapsula el anhelo de miles de jóvenes en Bolivia que enfrentan un panorama complejo para ejercer su autonomía corporal y construir su futuro.
"El desafío de Daylín es el de una generación entera. Actualmente, los y las adolescentes en Bolivia enfrentan barreras significativas para el ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos". Según la Encuesta de Demografía y Salud (EDSA) 2023, las adolescentes de entre 15 y 19 años registran la más alta necesidad insatisfecha de planificación familiar del país, alcanzando un 30.6%. Esta cifra, superior al promedio nacional, evidencia las dificultades tangibles y la discriminación que enfrentan. A esta barrera se suma una alta tasa de fecundidad adolescente, que en 2023 llegó a 48 nacimientos por cada mil adolescentes de 15 a 19 años. La brecha territorial es compleja: en el área rural, la tasa se dispara a 88 nacimientos, más del doble que los 35 registrados en el área urbana.

El reto no es solo social, sino también económico. La inserción laboral es otro foco de riesgo crítico. Más del 60% de los jóvenes trabajadores se encuentran en la informalidad o el subempleo, lo que se traduce en baja productividad, salarios precarios y una total falta de protección social. "Ante estas cifras, el llamado es a la acción conjunta para generar un 'ambiente habilitante' que permita a las juventudes, y en especial a las mujeres adolescentes y jóvenes, ejercer sus derechos con plena autonomía, en la construcción de una cultura de paz" afirmó Salazar.

En el acto inaugural de los Diálogos también estuvieron presentes autoridades de la academia. Melisa Herrera, Jefa de la División de Cultura y Arte de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) en representación de la institución de educación superior declaró que “este espacio reconoce a las juventudes como protagonistas del presente y constructoras de un futuro más justo, inclusivo e innovador”.

Por su parte, Martha Vallejo, en representación del PNUD, resaltó el rol activo de las y los jóvenes, quienes “actúan en laboratorios colectivos de ideas” y cuya “creatividad, compromiso y capacidad caracterizan” la promoción de la paz. Vallejo destacó que en 2022 Bolivia dio un paso histórico cuando implementó el primer proyecto de consolidación de la paz, que sentó las bases para restaurar la estabilidad política e institucional del país. Precisó la iniciativa de Naciones Unidas para la consolidación de la paz, que lleva adelante la Oficina de la Coordinadora Residente, ONU Mujeres y PNUD, la cual permite fortalecer las arquitecturas de paz y prevención de conflictos, vinculada al enfoque de vida del Ministerio de Relaciones Exteriores.

La Ministra de Relaciones Exteriores, Celinda Sosa, al inaugurar el evento fue enfática al señalar: “Que se escuchen las voces de las y los jóvenes, para que sean actoras y actores clave en las decisiones que afectan a la juventud”. Mirando hacia el futuro del país, añadió que “ese rol preponderante de las y los jóvenes debe permitirnos construir el país que soñamos”.
Mayores informes: Rigliana Portugal, Analista de Programa en Comunicación y Abogacía UNFPA Bolivia rportugal@unfpa.org
